Inversor trifásico o monofásico: cuál te corresponde
No es cuestión de elegir el más potente. El inversor tiene que corresponderse con el suministro de tu vivienda, y casi todo lo demás se decide a partir de ahí.
¿Necesitas un inversor trifásico? Depende de tu suministro, no de tus ganas
La respuesta corta: un inversor trifásico solo tiene sentido si tu vivienda tiene suministro trifásico. Si tu contrato es monofásico (lo habitual en un piso y en la mayoría de las casas), lo normal es un inversor monofásico. Y comprar uno trifásico no te aporta nada. Lo primero que tienes que mirar, por tanto, es tu factura o tu contador, no el catálogo del fabricante.
Y si no estás seguro, pregunta a tu distribuidora o a la empresa instaladora. Es una comprobación de cinco minutos que evita presupuestos mal planteados.
Qué cambia entre monofásico y trifásico
Un suministro monofásico entra en casa con una fase y un neutro. Uno trifásico entra con tres fases y neutro. Un inversor trifásico reparte la energía que produce entre esas tres fases, y uno monofásico la entrega en una sola.
Esa diferencia es lo que decide la compatibilidad. El inversor tiene que corresponderse con el tipo de suministro de la vivienda, igual que lo haría cualquier otro receptor conectado a la instalación.
Cuándo compensa de verdad el trifásico
| Tu situación | Inversor monofásico | Inversor trifásico |
|---|---|---|
| Suministro monofásico, vivienda normal | Es lo que encaja | No aporta nada |
| Suministro trifásico, consumos repartidos | Posible, pero toda la energía sale por una fase | Suele ser lo más ordenado |
| Suministro trifásico y potencia de paneles alta | Puede quedarse corto o descompensar | Lo habitual |
| Receptores trifásicos (bombas, algunos motores, cargadores de coche potentes) | No los alimenta como trifásicos | Encaja mejor |
| Batería prevista más adelante | Hay que elegir un modelo compatible | Hay que elegir un modelo compatible |
Si tu casa es trifásica, la pregunta práctica no es «¿cuál es más potente?» sino «¿cómo quiero repartir la producción entre fases?». Eso lo define el proyectista con tu esquema real, no una regla general.
El error más común: cambiar el suministro para poder poner el inversor que quieres
A veces se ve el razonamiento al revés: «Quiero un inversor trifásico porque es más potente, así que cambio mi contrato a trifásico». No lo hagas por ese motivo. Pasar de monofásico a trifásico modifica la instalación de enlace y el contrato, con sus trámites. Además, el cuadro y el cableado de la vivienda tienen que estar preparados.
Esa gestión pertenece a la instalación eléctrica, un tema que no tratamos aquí. Para la instalación fotovoltaica, el criterio sensato es el inverso: eliges el inversor que corresponde al suministro que ya tienes.
Potencia: monofásico y trifásico no son lo mismo que pequeño y grande
Hay una confusión extendida: pensar que el trifásico es el «inversor grande» y el monofásico el «pequeño». No es exacto. Existen inversores monofásicos y trifásicos en varios rangos de potencia, y el tope de un monofásico lo marcan el equipo y la normativa aplicable a cada caso.
Lo que sí es cierto es que, al subir la potencia de paneles prevista, el trifásico aparece más a menudo. Para una vivienda unifamiliar normal, tienes explicado cómo se elige esa potencia en cómo se elige la potencia del inversor.
Qué mirar en la ficha técnica y en el presupuesto
- Que el presupuesto diga si el inversor es monofásico o trifásico. Si no lo dice, pídelo por escrito.
- Que coincida con tu suministro, que sale en tu factura o en el contrato.
- Número de entradas MPPT, porque decide cuántas orientaciones puede gestionar. Lo explicamos en el artículo sobre el inversor string.
- Si es híbrido o no, si hay batería en los planes. Aquí tienes qué es un inversor híbrido.
- Cómo gestiona el excedente entre fases, si la vivienda es trifásica.
En cualquier caso, el cálculo y la ejecución le corresponden a una empresa instaladora habilitada, con la documentación y el registro que exige el reglamento vigente. Para tener una idea orientativa de cuántos paneles necesitas antes de hablar con nadie, usa la calculadora de Diario Solar. El resto de piezas están en el hub del inversor solar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner un inversor trifásico si mi casa es monofásica?
Lo normal es no hacerlo: el inversor debe corresponderse con el suministro de la vivienda. Si tu contrato es monofásico, lo habitual es un inversor monofásico. Cambiar de suministro solo para poder usar otro inversor es una modificación con trámites y rara vez compensa.
¿Cómo sé si mi suministro es monofásico o trifásico?
Lo indica tu contrato o tu factura de la luz, y también se ve en el contador y en el cuadro. Si tienes dudas, consúltalo con tu distribuidora o con la empresa instaladora antes de pedir presupuestos.
¿Un inversor trifásico produce más que uno monofásico?
No por ser trifásico. La producción depende de los paneles, de la orientación y de la potencia del conjunto. Lo que cambia es cómo se entrega la energía a la instalación: en una fase o repartida entre las tres.
¿Necesito trifásico para cargar un coche eléctrico?
No necesariamente. Depende de la potencia del punto de carga y del suministro de la vivienda. Es una decisión de la instalación eléctrica en conjunto, que conviene tratar con la empresa instaladora y no deducir solo del inversor.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. Real Decreto 842/2002, Reglamento electrotécnico para baja tensión
- BOE. Real Decreto 244/2019, condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía