Qué es exactamente lo que se descuenta de la factura, qué diferencia hay entre compensación simplificada y no simplificada, y por qué no es lo mismo que vender electricidad.
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Autoconsumo y excedentes
Casi ninguna casa consume toda la energía que produce en el momento exacto en que la produce. Esto es lo que ocurre con la que sobra.
Tres formas de tratar lo que sobra
Cuando tus paneles producen más de lo que la casa está consumiendo en ese instante, esa energía tiene que ir a alguna parte: a una batería si la tienes, o a la red eléctrica si no. Volcarla a la red no es gratis para la compañía: por eso existe la compensación de excedentes, un mecanismo por el que la energía que viertes a la red se descuenta de tu factura, no se paga como venta.
Para acogerte a la compensación tu instalación tiene que darse de alta como autoconsumo con excedentes (frente al autoconsumo sin excedentes o «vertido cero», donde un dispositivo limita la producción para que nunca sobre nada, pensado para quien no puede o no quiere tramitar la compensación).
Y existe una tercera vía menos conocida: el autoconsumo colectivo, donde varios vecinos de un mismo edificio o urbanización comparten una instalación y se reparten tanto la producción como el ahorro según un coeficiente pactado. Es la base de las comunidades energéticas, y exige un acuerdo formal entre los participantes antes de darse de alta.