De qué depende la frecuencia real (inclinación del tejado, entorno, lluvia de la zona), qué hacer y qué no hacer al limpiarlos. Y cómo saber si están sucios sin subir a mirar.
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Mantenimiento y limpieza
Una instalación fotovoltaica pide poco mantenimiento, pero «poco» no es «ninguno». Esto es lo que de verdad conviene vigilar.
Menos de lo que parece, pero no cero
Los paneles solares no tienen piezas móviles, así que su mantenimiento es sobre todo limpieza: polvo, polen y suciedad reducen la producción de forma gradual. Y la propia lluvia ya hace buena parte del trabajo en tejados con cierta inclinación. La limpieza a fondo suele bastar con hacerla una o dos veces al año, más si el tejado está cerca de una carretera con mucho polvo, una zona agrícola o un entorno con mucha suciedad ambiental.
Lo que sí conviene vigilar con más frecuencia es la producción: la mayoría de inversores actuales tienen una app o un portal donde ver cuánto está generando la instalación día a día. Una caída de producción que no se explica por menos horas de sol o por sombras nuevas (un árbol que ha crecido, una obra vecina) es la señal más fiable de que algo falla (un panel, un microinversor o una conexión) antes de que sea visible a simple vista.
Y hay un mantenimiento que no te corresponde a ti: la instalación eléctrica (inversor, protecciones, cuadro) la revisa un técnico, no un particular subido al tejado.
Guías de mantenimiento
25-30 años no es una fecha de caducidad: la producción cae poco a poco desde el primer día. Cuánto degrada cada año y qué diferencia hay entre garantía de producto y de potencia.
Las placas fijas suelen entrar ya en tu seguro de hogar como parte del continente, pero solo si las has declarado. Qué cubre, qué queda fuera y qué comprobar en la póliza.
Tienen su propia categoría de residuo (RAEE) desde 2018. Qué dice el Real Decreto 110/2015, quién paga el proceso y qué se recupera de un panel.
Qué datos muestra la app del inversor, qué mirar cada mes y cómo distinguir una caída de producción por suciedad de una posible avería.
Casi nunca es lo que parece: las señales reales de rotura, por qué no debes tocarla tú mismo y a quién avisar primero.
Un panel lleva dos garantías distintas, no una. Qué guardar desde el primer día, qué la anula y qué pasa si el fabricante desaparece.
Fuentes
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