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Cuánto dura una batería solar

La vida de una batería doméstica se mide en dos escalas a la vez —ciclos y años— y la que primero se agote es la que manda. Lo demás es cómo se nota que está llegando.

¿Cuánto dura una batería solar?

Una batería doméstica no tiene una fecha de caducidad: tiene dos relojes corriendo a la vez, y termina su vida útil cuando se agota el primero de los dos. El primero es el número de ciclos de carga y descarga que ha hecho; el segundo son los años transcurridos desde que se fabricó, haya trabajado mucho o poco. Por eso las garantías de los fabricantes se expresan casi siempre con las dos cifras juntas —un número de ciclos o un número de años, lo que ocurra antes— y no con una sola.

Y hay un matiz que cambia la forma de leer cualquier dato de duración: una batería no deja de funcionar, deja de almacenar lo que almacenaba. El final de su vida útil no es el día que se apaga, sino el día en que la capacidad que le queda ya no cubre para lo que se compró. Ese umbral lo fija el propio fabricante en la garantía, normalmente como un porcentaje de capacidad retenida al cabo del periodo garantizado.

¿Qué es exactamente un ciclo?

Un ciclo es una descarga completa equivalente, y ese «equivalente» es la parte importante: no hace falta vaciar la batería entera de una vez para contar un ciclo. Dos descargas del 50 % suman uno. Cuatro del 25 %, también. Lo que cuenta es la energía total que ha entrado y salido, no cuántas veces se ha enchufado.

De ahí sale una consecuencia práctica para el autoconsumo doméstico: una batería bien dimensionada, que se llena con el excedente del día y se vacía por la tarde-noche, hace aproximadamente un ciclo diario. Una batería sobredimensionada para lo que la instalación es capaz de cargar hace menos de un ciclo al día — y ahí es donde el segundo reloj, el del calendario, pasa a ser el que decide.

¿Por qué se degrada una batería si apenas se usa?

Porque la degradación tiene dos causas independientes, y solo una depende del uso:

Las dos formas en que una batería pierde capacidad, y qué las acelera.
TipoDe qué dependeQué la acelera
Degradación por ciclosDe la energía que ha pasado por la bateríaDescargas muy profundas y cargas o descargas a mucha potencia
Degradación calendáricaDel tiempo transcurrido, use o no useTemperaturas altas y mantenerla mucho tiempo al 100 % de carga

La segunda explica por qué una batería que ha trabajado poco tampoco llega intacta al cabo de los años, y por qué la temperatura del sitio donde se instala es un factor de vida útil, no solo de comodidad. Un local ventilado y templado conserva mejor la capacidad que un espacio donde se acumula calor en verano, y esa es una de las razones por las que el fabricante fija un rango de temperatura de trabajo en la ficha técnica.

¿Duran lo mismo el litio y el gel?

No, y es la diferencia más clara entre las dos químicas. Las baterías de litio (LiFePO4) que se usan hoy en autoconsumo doméstico admiten muchos más ciclos que las antiguas de plomo-gel, y además toleran descargarse en un porcentaje mucho mayor sin que eso les pase factura. La comparación completa entre las dos está en el artículo sobre batería de litio o de gel.

Ese detalle de la profundidad de descarga es el que hace engañosa cualquier comparación de ciclos «a pelo». Una batería de gel que se descarga solo hasta la mitad entrega en cada ciclo bastante menos energía que una de litio del mismo tamaño nominal que se descarga casi entera, así que el mismo número de ciclos no significa la misma energía total a lo largo de su vida. Para comparar de verdad hay que mirar ciclos multiplicados por capacidad útil, no ciclos a secas.

¿Qué señales indican que una batería está llegando al final?

Casi siempre se nota antes por el comportamiento diario que por ninguna alarma. Estas son las señales que conviene vigilar:

  • La batería se queda vacía antes que antes con el mismo consumo y en la misma época del año.
  • Se carga completa en menos tiempo del que tardaba, con el mismo excedente disponible.
  • La capacidad que reporta el sistema de monitorización va bajando de forma sostenida, más allá de la variación normal entre verano e invierno.
  • Aparecen avisos o códigos de error recurrentes del BMS, el sistema electrónico que gestiona y protege las celdas.
  • Hay calentamiento anómalo durante la carga o la descarga, o el equipo reduce su potencia por temperatura con más frecuencia.
  • En las de plomo-gel, deformación o abombamiento visible de la carcasa.

Ante cualquiera de las dos últimas conviene avisar a la empresa instaladora y no seguir operando el equipo por cuenta propia: una batería doméstica forma parte de una instalación eléctrica de baja tensión y su manipulación no es una tarea de mantenimiento del usuario.

¿Qué alarga la vida de una batería doméstica?

Poco de lo que se hace a diario y bastante de lo que se decide antes de instalarla. Lo que más influye:

  • Dimensionarla bien: ni tan pequeña que se vacíe del todo cada tarde, ni tan grande que nunca se llene. La referencia orientativa para ese cálculo está en la calculadora de Diario Solar y se explica en cuánta capacidad necesitas.
  • Elegir bien el emplazamiento, dentro del rango de temperatura que pide el fabricante y con ventilación suficiente.
  • Respetar los márgenes de carga y descarga que configura el instalador en el inversor híbrido, en lugar de forzarlos para exprimir algún kWh más.
  • Mantener el firmware actualizado del inversor y del BMS, que es donde viven las estrategias de protección del fabricante.

¿Qué preguntar sobre la garantía antes de comprar?

La garantía es el único dato de duración que el fabricante se compromete a sostener, así que es la que hay que leer con detalle. Lo relevante no es solo cuántos años dura, sino qué capacidad garantiza al final de esos años, cuántos ciclos cubre, en qué condiciones de uso y temperatura es válida y si exige que la instalación y su puesta en marcha las haya hecho una empresa instaladora habilitada — que es además lo que pide la normativa. Conviene pedir esos puntos por escrito en el presupuesto y compararlos entre ofertas, igual que se compara la capacidad útil. El resto de la decisión está en el hub de baterías solares.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos ciclos hace una batería solar al año?

Una batería bien dimensionada para autoconsumo doméstico suele hacer en torno a un ciclo al día: se llena con el excedente del mediodía y se vacía por la tarde-noche. Si está sobredimensionada respecto al excedente que la instalación genera, hace menos, y entonces el factor que limita su vida pasa a ser el paso del tiempo y no el uso.

¿Se puede sustituir solo una parte de la batería?

En los sistemas modulares a veces se pueden añadir o cambiar módulos, pero mezclar módulos de distinta antigüedad tiene condiciones que fija el fabricante, porque un módulo envejecido puede limitar al conjunto. Es una pregunta que conviene hacer al comprar, cuando todavía se puede elegir un sistema que lo permita.

¿Una batería que ha perdido capacidad deja de servir?

No necesariamente. Sigue funcionando, pero almacena menos, así que el final de su vida útil es el punto en el que lo que le queda ya no cubre el consumo para el que se instaló. Ese umbral lo define la garantía del fabricante como un porcentaje de capacidad retenida.

¿Afecta el calor a la duración de la batería?

Sí, y bastante. La temperatura es uno de los factores que aceleran la degradación calendárica, la que ocurre aunque la batería apenas se use. Por eso el fabricante fija un rango de temperatura de trabajo y el emplazamiento —ventilado y templado— es una decisión de vida útil, no solo de instalación.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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