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Batería para casa: cuánta capacidad necesitas

La capacidad no se elige por catálogo ni por el tamaño de la instalación: se elige mirando cuánta electricidad gasta la vivienda cuando ya no hay sol.

¿De qué depende la capacidad que necesita una batería para casa?

De una sola cosa: de cuánta electricidad consume la vivienda cuando los paneles ya no producen. No del número de paneles instalados, ni de la potencia del inversor, ni del tamaño de la casa. Una batería doméstica existe para guardar el excedente del día y devolverlo por la tarde y por la noche, así que su tamaño útil es el del consumo de esas horas — no el del consumo total.

De ahí salen las dos cifras que hay que conocer antes de mirar ningún equipo: cuántos kWh gasta la casa al día y qué parte de esos kWh se gasta fuera de las horas de sol. La primera está en la factura de la luz; la segunda se estima a partir de los hábitos de la casa, y se afina de verdad con la curva horaria de consumo que la distribuidora pone a disposición de cada punto de suministro.

¿Qué significan los kWh de la etiqueta?

Una batería anunciada como de 5 kWh no entrega necesariamente 5 kWh aprovechables. Hay tres conceptos distintos que conviene no mezclar:

  • Capacidad nominal: la energía total que almacena, que es la cifra del nombre comercial.
  • Capacidad útil: la parte que el fabricante permite usar habitualmente sin acortar su vida. La marca la profundidad de descarga (DoD), que en las baterías de litio LiFePO4 habituales en vivienda ronda el 90-95 % y en las de gel ronda el 50 %.
  • Potencia, en kW: cuánta energía puede entregar a la vez. Es un dato independiente de la capacidad y se le suele prestar mucha menos atención, aunque es el que decide si la batería aguanta que coincidan el horno, la vitrocerámica y la lavadora.

Esa distinción es la que explica por qué dos baterías con los mismos kWh en la etiqueta pueden no ser comparables, y por qué el dato a comparar entre presupuestos es siempre la capacidad útil.

¿Cómo se dimensiona, paso a paso?

El orden razonable es este, y cada paso condiciona al siguiente:

Qué dato hace falta en cada paso y de dónde sale.
PasoQué se necesitaDónde está
1. Consumo diariokWh consumidos al día, por estaciónFactura de la luz (consumo del periodo dividido entre los días)
2. Reparto horarioQué parte se consume sin solCurva horaria del punto de suministro, o estimación por hábitos
3. Capacidad útil objetivokWh que se quieren cubrir por la nocheResultado del paso 2
4. Capacidad nominalLa útil corregida por la profundidad de descargaFicha técnica de la batería
5. Potencia de descargakW simultáneos que debe sostenerLos aparatos que pueden coincidir en la vivienda
6. Encaje con el inversorCompatibilidad y tensión de trabajoFicha del inversor híbrido

Puedes obtener una referencia orientativa de los pasos 1 a 4 con tus propios datos en la calculadora de Diario Solar, que estima la capacidad a partir del consumo fuera de horas de sol. El resultado sirve para llegar con criterio a un presupuesto y compararlo, no para sustituir el cálculo del instalador.

¿Por qué una batería más grande no siempre es mejor?

Porque una batería solo aporta algo cuando se llena y se vacía. Si su capacidad supera con holgura lo que la instalación es capaz de cargar con el excedente de un día normal, la parte sobrante no llega a usarse casi nunca: ocupa espacio, se paga y envejece igual, porque las baterías también se degradan con el tiempo y no solo con los ciclos.

El caso contrario también existe: una batería demasiado pequeña se queda vacía a media tarde y el resto de la noche se compra de la red. Entre los dos extremos hay una zona razonable, y depende de tres cosas que son propias de cada vivienda: el excedente real que genera la instalación, el consumo nocturno y cuánto se quiere depender de la red.

Hay además un límite que a veces se olvida: la batería no puede cargar más excedente del que sobra. Si la instalación está ajustada al consumo diurno y apenas vierte, una batería grande no tiene con qué llenarse, por muchos kWh que tenga la etiqueta.

¿Y si lo que se busca es respaldo ante un apagón?

Ese es otro problema y se dimensiona distinto. Para el uso diario, la referencia es el consumo de la tarde y la noche; para el respaldo, la pregunta es qué aparatos concretos se quieren mantener encendidos y durante cuánto tiempo, y eso suele dar una cifra bastante menor si se limita a lo esencial —nevera, iluminación, comunicaciones— o bastante mayor si se pretende mantener la casa entera.

Importante: tener batería no implica tener respaldo. Para que la vivienda siga alimentada durante un corte, el equipo tiene que contemplar expresamente el funcionamiento aislado de la red, con la conmutación y las protecciones que eso exige. Si el respaldo es un objetivo, hay que decirlo antes de elegir el inversor, no después.

¿Qué preguntar en el presupuesto?

  • La capacidad útil en kWh, no solo la nominal, y la profundidad de descarga con la que se ha calculado.
  • La potencia de carga y de descarga en kW, continua y de pico.
  • La garantía: años, ciclos y, sobre todo, qué capacidad garantiza el fabricante al final de ese periodo.
  • Si el sistema es ampliable añadiendo módulos más adelante y hasta qué límite.
  • Si contempla respaldo ante cortes de red y con qué alcance.
  • Dónde va a instalarse y qué condiciones de temperatura y ventilación requiere ese emplazamiento.

La instalación de almacenamiento forma parte de la instalación generadora de baja tensión y la ejecuta una empresa instaladora habilitada, con la documentación y el registro que exige el reglamento vigente. En el hub de baterías solares está el resto de la decisión.

Preguntas frecuentes

¿Una batería de 5 kW y una de 5 kWh son lo mismo?

No. Los kWh miden la energía que la batería almacena y los kW la potencia que puede entregar a la vez. Son datos independientes: una batería puede tener mucha capacidad y poca potencia de descarga, o al revés. En los nombres comerciales se mezclan con frecuencia, así que conviene mirar la ficha técnica.

¿Cuánta capacidad necesito si vivo solo o somos dos?

No hay una cifra general válida: depende de cuánta electricidad se consume fuera de las horas de sol, que varía mucho entre viviendas con el mismo número de personas según la cocina, la climatización y los horarios. El punto de partida es el consumo real de la factura y su reparto horario, y la calculadora del sitio da una referencia orientativa con esos datos.

¿Puedo ampliar la batería más adelante?

Muchos sistemas domésticos son modulares y admiten añadir capacidad después, pero no todos, y los que lo permiten suelen tener un límite y condiciones sobre mezclar módulos de distinta antigüedad. Es una pregunta que conviene hacer antes de comprar, no después.

¿Tener batería significa que tendré luz si hay un apagón?

No por sí solo. El funcionamiento durante un corte de red exige que el equipo contemple expresamente el modo aislado, con su conmutación y sus protecciones. Si el respaldo es un objetivo, hay que plantearlo al elegir el inversor, porque condiciona el equipo desde el principio.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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