Inicio › Presupuesto › Financiación de placas solares: opciones y trampas

Financiación de placas solares: qué opciones hay y qué comparar

Financiar una instalación solar puede tener sentido o ser una forma cara de pagar lo mismo. Depende de cómo esté montada la oferta y de lo que mires antes de firmar.

Hay tres formas de pagar unas placas solares sin desembolsar todo el importe de golpe: un préstamo a tu nombre, la financiación que ofrece la propia empresa instaladora y las fórmulas de cuota mensual con servicio incluido. Ninguna es mejor por sí misma. Lo que cambia es el coste total que acabas pagando y lo que te obliga a mantener durante años.

Este artículo no da tipos de interés ni cuotas, porque caducan y varían por entidad. Explica qué mirar para comparar por ti mismo.

Las tres vías más habituales

Préstamo propioFinanciación del instaladorCuota con servicio
Quién te prestaTu banco u otra entidadUna financiera asociada a la empresaLa propia empresa o su socio
Quién es el dueño de la instalaciónTú, desde el primer díaTú, desde el primer díaDepende del contrato
Facilidad de compararAlta: pides varias ofertasMedia: llega ya en el packBaja: cuota y servicio van mezclados
Riesgo principalTrámite más lentoAceptar sin mirar el coste totalNo saber qué pagas por la máquina y qué por el servicio

Lo primero que hay que mirar es el coste total

Una cuota baja no es una oferta barata. Lo que importa es la suma de todas las cuotas más comisiones, seguros vinculados y gastos de apertura, comparada con el importe que habrías pagado al contado. Esa diferencia es lo que te cuesta financiar.

Pide siempre por escrito la TAE, no solo el tipo nominal, porque la TAE ya incorpora las comisiones. Es el número que permite comparar dos ofertas distintas en igualdad de condiciones.

Cuidado con la financiación que viene empaquetada

Cuando la financiación llega en el mismo documento que el presupuesto de la instalación, es fácil dejar de comparar las dos cosas por separado. Y son dos decisiones distintas: una es qué instalación te conviene y la otra es cómo la pagas.

Haz el ejercicio de pedir el presupuesto con precio al contado y decidir después la financiación. Si el precio al contado y el precio financiado no cuadran con la cuota, ahí está lo que te cuesta el crédito. Qué debe llevar ese presupuesto lo tienes en qué debe incluir un presupuesto de placas solares.

Financiar una instalación no acelera su rentabilidad

Este es el error más común. Financiar no hace que la instalación produzca más ni que te ahorre más: lo único que cambia es cuándo pagas. Si la cuota mensual supera lo que te ahorra la instalación ese mes, sigues poniendo dinero de tu bolsillo hasta que termine el préstamo.

Por eso el plazo de amortización de una instalación financiada no es el mismo que el de una pagada al contado: hay que sumarle los intereses. Cómo hacer esa cuenta con tus datos está en cómo calcular la amortización de tus placas solares. Y la calculadora de este blog te da un orden de magnitud con tu consumo.

Cuándo tiene sentido financiar

Tiene sentido si el ahorro mensual estimado cubre la cuota, si el plazo del préstamo es corto y si no te obliga a renunciar a un colchón de liquidez que necesites. También es razonable si, pagando al contado, tendrías que vaciar ahorros que ahora rinden algo.

No tiene sentido cuando la única razón es que la cuota «no se nota». Una cuota que no se nota pero dura muchos años suele salir cara.

Cuándo es mejor esperar o pagar al contado

Si el consumo de tu casa es bajo, la instalación será pequeña y el ahorro mensual también. Con un ahorro pequeño, los intereses se comen buena parte del beneficio. En ese caso, pagar al contado una instalación más ajustada, o no hacer nada todavía, es una respuesta perfectamente válida.

Y ojo con las ayudas: si dependes de una subvención autonómica para que el plan salga, pide primero el trámite y financia después. El orden real de esos pasos está en cómo funcionan las ayudas autonómicas.

Preguntas que conviene hacer antes de firmar

  • ¿Cuál es la TAE y cuál el coste total del crédito?
  • ¿Hay comisión de apertura o de amortización anticipada?
  • ¿Se me obliga a contratar un seguro u otro producto para conceder la financiación?
  • ¿Qué pasa si vendo la vivienda antes de terminar de pagar?
  • ¿A nombre de quién queda la instalación y qué ocurre si la empresa cierra?

Preguntas frecuentes

¿Se pueden financiar unas placas solares?

Sí. Se puede pagar con un préstamo propio, con la financiación que ofrece la empresa instaladora o con una fórmula de cuota mensual con servicio incluido. Lo importante es comparar el coste total, no solo la cuota.

¿Es mejor financiar con el instalador o con mi banco?

No hay una respuesta única. La financiación del instalador es más cómoda, pero la de tu banco es más fácil de comparar. Pide la TAE por escrito en los dos casos y compara el coste total.

¿Financiar las placas hace que se amorticen antes?

No. Financiar solo cambia cuándo pagas. Como hay que sumar los intereses, el plazo real de amortización de una instalación financiada suele ser más largo que el de una pagada al contado.

¿Qué debo mirar antes de firmar una financiación solar?

La TAE, el coste total del crédito, las comisiones, los seguros vinculados y a nombre de quién queda la instalación mientras dure el contrato.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo