Panel bifacial: cuándo aporta algo y cuándo no
La cara trasera solo produce si tiene algo que reflejar y sitio para verlo. En la instalación doméstica más común de España (paneles pegados al plano de la teja) esa condición no se cumple.
¿Qué es un panel bifacial?
Un panel bifacial es un módulo fotovoltaico cuyas células generan electricidad por las dos caras: la frontal, con la luz solar directa. Y la trasera, con la luz que rebota en la superficie que hay debajo o detrás del panel. Para eso, la lámina posterior opaca de un panel convencional se sustituye por un segundo vidrio (de ahí el nombre comercial «doble vidrio») o por una lámina translúcida.
Casi nunca se explica al comprador que la cara trasera no añade nada por el hecho de existir. Añade en la medida en que le llegue luz reflejada, y eso no lo decide el panel, sino cómo y dónde se monta.
¿Cuánto produce de más la cara trasera?
Depende de cuatro cosas, y las cuatro son de la instalación y no del módulo:
- El albedo de la superficie de debajo, es decir, cuánta luz refleja. Una cubierta clara, la grava blanca o el hormigón nuevo reflejan bastante; una teja oscura, la pizarra o una lámina asfáltica negra reflejan muy poco.
- La separación entre el panel y esa superficie. Cuanto más pegado está el módulo, menos «cielo reflejado» ve su cara trasera y más se parece a un panel convencional.
- La inclinación del módulo, que determina qué ángulo de superficie reflectante abarca por detrás.
- Las sombras propias de la estructura: perfiles, correas, bandejas de cable o el propio tejado tapando la parte de atrás del módulo.
El fabricante publica en la ficha técnica un factor de bifacialidad, un porcentaje que indica qué rendimiento tiene la cara trasera respecto a la frontal en laboratorio. Ese dato describe el módulo, no tu tejado. Es el techo teórico de lo que la cara trasera podría aportar con iluminación perfecta, no lo que aportará en tu instalación. Cualquier cifra de ganancia real es orientativa hasta que se fija la estructura concreta y la superficie que hay debajo.
¿Merece la pena en un tejado de vivienda?
En el montaje doméstico más habitual en España (paneles coplanares, paralelos al plano de la teja y separados de ella unos pocos centímetros) la respuesta honesta es que la ganancia trasera es prácticamente nula. La cara de atrás mira a una teja oscura que tiene casi encima. No hay distancia para que entre luz lateral ni una superficie que refleje gran cosa. Pagas un módulo bifacial y lo aprovechas como si fuera monofacial.
Los montajes en los que la cara trasera sí trabaja tienen todos la misma característica: el panel está separado del suelo y mira a algo claro.
| Montaje | Qué ve la cara trasera | Aportación esperable |
|---|---|---|
| Coplanar sobre teja o pizarra oscura | El propio tejado, a pocos centímetros | Prácticamente ninguna |
| Estructura inclinada en cubierta plana oscura | Lámina o grava oscura, con algo de separación | Pequeña |
| Estructura inclinada en cubierta plana clara | Superficie reflectante y hueco por detrás | La más favorable en vivienda |
| Pérgola, marquesina o carport | Suelo despejado y luz lateral por los cuatro lados | Favorable, y además entra luz al espacio de debajo |
| Suelo, sobre grava clara | Terreno reflectante y módulo elevado | El caso para el que se diseñó la tecnología |
| Vallado o barandilla en vertical | Ambas caras reciben sol a distintas horas | Reparte la producción a lo largo del día |
¿Qué cambia en la instalación si el panel es bifacial?
Dos cosas, y conviene tenerlas claras antes de aceptar un cambio de modelo sobre la marcha:
El peso. Un módulo de doble vidrio lleva dos lunas en lugar de una luna y una lámina posterior. Así que pesa más que el equivalente monofacial del mismo tamaño. En una cubierta con dudas sobre la carga que admite, ese detalle importa más que la ganancia trasera. Los formatos y pesos habituales están en medidas y peso de las placas solares.
La corriente. Si la cara trasera trabaja de verdad, el módulo puede entregar más corriente que la nominal de su cara frontal. Por eso el diseño de las series y el dimensionado de las protecciones eléctricas y del inversor deben partir de los valores que declara la ficha técnica del panel, no de los de un monofacial parecido.
¿Cómo comparar un panel bifacial con uno convencional?
Aquí está la trampa más frecuente al leer ofertas. La potencia nominal de un panel se mide en condiciones estándar sobre la cara frontal. Algunos anuncios añaden una segunda cifra, más alta, que corresponde a la potencia del módulo suponiendo una determinada iluminación en la cara trasera. Esa cifra no es comparable con la potencia nominal de un panel monofacial. Y desde luego no es lo que producirá un módulo pegado a una teja.
Compara siempre potencias nominales de cara frontal. Y a partir de ahí, discute si el montaje previsto justifica pagar por una cara trasera que quizá no uses. Lo mismo vale para el número de paneles: el cálculo de cuántos hacen falta parte del consumo y del tejado, como en cuántos paneles necesita tu casa. Puedes hacerlo con tus datos en la calculadora de Diario Solar.
| Bifacial (doble vidrio) | Monofacial convencional | |
|---|---|---|
| Cara posterior | Vidrio o lámina translúcida | Lámina posterior opaca |
| Produce por detrás | Sí, si le llega luz reflejada | No |
| Peso para el mismo tamaño | Mayor | Menor |
| Montaje donde rinde | Suelo, pérgola, cubierta plana clara | Cualquiera, incluido coplanar |
| Dato que hay que mirar | Potencia frontal y factor de bifacialidad | Potencia nominal |
| Riesgo al comparar ofertas | Que se anuncie la potencia con aporte trasero incluido | Menor: una sola cifra |
Entonces, ¿bifacial sí o no?
La pregunta útil no es si el panel bifacial es mejor tecnología (lo es, y es hacia donde va el mercado de módulos), sino si tu montaje le va a dar trabajo a la cara trasera. En una pérgola, en una instalación sobre suelo o en una cubierta plana clara con estructura inclinada, la respuesta puede ser que sí. En un tejado de teja con paneles coplanares, que es el caso mayoritario en vivienda española, compras una prestación que la instalación no te deja usar.
Si un presupuesto incluye módulos bifaciales, merece la pena pedir por escrito dos cosas: el factor de bifacialidad de la ficha técnica y qué separación y qué superficie tendrá la cara trasera en tu tejado concreto. Con esas dos respuestas, la decisión deja de ser cuestión de marketing.
Preguntas frecuentes
¿Un panel bifacial produce el doble que uno normal?
No. La cara trasera solo recoge luz reflejada, que es una fracción pequeña de la que recibe la frontal, y solo si el montaje se lo permite. La ganancia es orientativa y depende del albedo, la separación y la inclinación, no del módulo en sí.
¿Tiene sentido un panel bifacial en un tejado de teja?
En montaje coplanar, pegado al plano de la teja, la cara trasera apenas ve luz reflejada y la aportación es prácticamente nula. La tecnología rinde cuando el panel está elevado y mira a una superficie clara.
¿Qué es el factor de bifacialidad?
Un porcentaje de la ficha técnica que indica el rendimiento de la cara trasera respecto a la frontal medido en laboratorio. Es el techo teórico del módulo, no lo que va a aportar en una instalación concreta.
¿Un panel bifacial pesa más?
Sí, cuando es de doble vidrio: lleva dos lunas en vez de una luna y una lámina posterior. Conviene comprobarlo frente a la carga que admite la cubierta antes de aceptar el cambio de modelo.
¿Por qué dos ofertas dan potencias distintas para el mismo panel bifacial?
Porque una da la potencia nominal medida en la cara frontal y otra añade una aportación trasera supuesta. Solo la primera es comparable con la potencia de un panel monofacial.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. RD 244/2019, autoconsumo de energía eléctrica
- Comisión Europea (JRC). PVGIS, sistema de información geográfica fotovoltaica