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Microinversor solar: cuándo compensa y cuándo no

Un microinversor por panel resuelve el problema de las sombras parciales, pero multiplica el número de equipos en el tejado. La decisión no se toma por catálogo: se toma mirando el tejado concreto.

¿Qué es un microinversor solar?

Un microinversor solar es un inversor pequeño que se instala detrás de cada panel —o de cada pareja de paneles, según el modelo— y convierte allí mismo la corriente continua de ese módulo en la corriente alterna que usa la vivienda. Frente al esquema clásico, en el que todos los paneles se conectan en serie y llevan la corriente continua hasta un único inversor central, aquí la conversión ocurre en el tejado y panel a panel.

La consecuencia práctica es que cada panel trabaja por su cuenta. Cada microinversor busca el punto de máxima potencia (MPPT) de su propio módulo, así que lo que le ocurra a un panel no arrastra a los demás. Esa es toda la idea, y de ella se derivan sus ventajas y sus inconvenientes.

¿Por qué las sombras penalizan menos con microinversores?

En una instalación con inversor de string, los paneles de una misma fila van conectados en serie y comparten corriente. Si uno se sombrea, la fila entera tiende a trabajar por debajo de lo que podría. Los paneles modernos llevan diodos de bypass que limitan ese efecto puenteando la parte sombreada del módulo, de modo que la pérdida no es total, pero sigue siendo una pérdida que afecta a más paneles que el afectado.

Con microinversores esa cadena no existe: el panel sombreado produce menos y los demás siguen a su ritmo. Por eso el microinversor tiene sentido cuando hay una causa de sombra recurrente e inevitable —una chimenea, un castillete de escalera, un árbol del vecino, un edificio cercano— y no cuando simplemente pasa una nube, que oscurece el tejado entero por igual y no distingue un esquema del otro.

¿En qué casos compensa un microinversor?

Hay cuatro situaciones en las que aporta algo real:

  • Sombras parciales fijas sobre una parte del tejado a determinadas horas del día o en determinados meses.
  • Varias orientaciones o inclinaciones en el mismo tejado. Un inversor de string necesita entradas MPPT independientes para gestionarlas por separado, y el número de entradas es limitado; con microinversores el problema desaparece porque cada módulo va por libre.
  • Instalaciones que se piensa ampliar más adelante. Añadir paneles a un string obliga a respetar la configuración eléctrica existente y la potencia admisible del inversor; añadir un módulo con su microinversor es mucho más flexible.
  • Cuando interesa ver el rendimiento panel a panel. La monitorización a nivel de módulo permite detectar que un panel concreto está produciendo por debajo de sus vecinos, algo que un inversor central no puede distinguir.

Y hay un caso en el que no compensa casi nunca: un tejado despejado, de una sola orientación y sin previsión de crecer. Ahí el esquema de string es más sencillo, tiene menos equipos que puedan fallar y hace el mismo trabajo.

¿Qué complica un microinversor?

El inconveniente de fondo es que multiplica los equipos. Donde antes había un inversor accesible en una pared del garaje o del cuarto de instalaciones, ahora hay tantos dispositivos como paneles, montados en el tejado y bajo los módulos. Cada uno es electrónica de potencia expuesta a la intemperie y a las temperaturas que alcanza una cubierta en verano.

Eso no significa que fallen más —los fabricantes suelen dar plazos de garantía más largos que los de un inversor de string, precisamente porque la sustitución es más incómoda—, pero sí que una avería se repara subiendo al tejado y desmontando el panel que tiene encima. En una cubierta inclinada de teja, con un panel encima, eso es trabajo de instalador con medios de seguridad, no una intervención doméstica.

A cambio, el fallo de un microinversor deja fuera de servicio un solo panel y la instalación sigue funcionando, mientras que el fallo de un inversor central la para entera.

¿Microinversor, inversor de string u optimizador?

Existe una tercera opción que suele quedar fuera de la conversación y que resuelve el mismo problema por otro camino: el optimizador de potencia. Es un pequeño equipo que también se monta detrás de cada panel, pero que no convierte la corriente: acondiciona la continua de ese módulo y se la entrega a un inversor central, que sigue haciendo la conversión.

Las tres formas de resolver el reparto de la producción entre paneles.
Inversor de stringMicroinversoresOptimizadores + inversor
Dónde se convierte la corrienteEn un único equipoEn cada panelEn un único equipo
Gestión por panelNo, por string
Equipos en el tejadoNingunoUno por panelUno por panel
Tensión continua en la cubiertaAlta, en serieNo hay: sale alternaReducida por el optimizador
Si falla el equipo centralPara toda la instalaciónNo existe ese punto únicoPara toda la instalación
Monitorización por móduloNo
Encaje con bateríaDirecto con inversor híbridoRequiere solución específicaDirecto si el inversor la admite

El punto de la tensión continua no es menor: en un string convencional la cubierta tiene cableado en continua a tensión elevada mientras haya sol. Con microinversores lo que baja del tejado ya es corriente alterna, y con optimizadores la tensión de cada módulo se reduce cuando el sistema se para. Es un argumento de seguridad que conviene tener presente si en el tejado va a trabajar alguien: un bombero, un albañil o quien haga el mantenimiento.

¿Qué mirar antes de decidir?

La elección del esquema se toma con el tejado delante, no con el catálogo. Estos son los datos que la determinan:

  • Si hay obstáculos que proyecten sombra sobre parte de los paneles y en qué franja horaria.
  • Cuántas orientaciones e inclinaciones distintas va a ocupar la instalación.
  • Si existe la intención de ampliar la instalación en el futuro.
  • Qué acceso tiene la cubierta para un mantenimiento posterior.
  • Si va a haber batería, ahora o más adelante: condiciona todo el esquema y conviene decidirlo antes.
  • Qué garantía y monitorización ofrece cada solución, que es donde de verdad se diferencian dos presupuestos.

Una instalación bien dimensionada empieza por saber cuántos paneles hacen falta; puedes obtener una referencia orientativa con tus propios datos de consumo, zona y orientación en la calculadora de Diario Solar, y después contrastar con lo que te propongan. Y sea cual sea el esquema, el conjunto es una instalación generadora de baja tensión y tiene que ejecutarla una empresa instaladora habilitada conforme al reglamento vigente, con su documentación y su registro correspondientes. En el hub del inversor solar están el resto de piezas de la decisión.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo un microinversor que un optimizador de potencia?

No. El microinversor convierte la corriente continua en alterna en el propio panel, así que del tejado ya baja corriente alterna. El optimizador no convierte nada: acondiciona la corriente continua de su módulo y se la entrega a un inversor central, que sigue siendo quien hace la conversión.

¿Merece la pena un microinversor si mi tejado no tiene sombras?

En un tejado despejado, de una sola orientación y sin previsión de ampliar, normalmente no. El esquema de string hace el mismo trabajo con menos equipos y con el inversor accesible en una pared, no bajo los paneles.

¿Qué pasa si se estropea un microinversor?

Deja fuera de servicio el panel al que está asociado; el resto de la instalación sigue produciendo. La contrapartida es que sustituirlo obliga a subir al tejado y desmontar ese panel, un trabajo de instalador con medios de seguridad.

¿Se pueden combinar microinversores con una batería?

Es posible, pero no es el camino directo. El esquema pensado para almacenamiento es el del inversor híbrido, que gestiona paneles y batería en el mismo equipo. Si la batería está en los planes, conviene decidirlo antes de elegir el tipo de inversor, no después.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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