Autoconsumo real frente a producción: la diferencia que importa
Dos instalaciones idénticas en el mismo tejado pueden dar resultados económicos muy distintos según cuánto de lo que producen se consume de verdad en el momento.
Dos números que no son el mismo
La producción de una instalación es toda la energía que generan los paneles a lo largo del día, llueva o luzca el sol. El autoconsumo es solo la parte de esa producción que la vivienda consume en el mismo instante en que se genera. La diferencia entre ambos números es el excedente, que se compensa o se pierde según el caso (ver autoconsumo y excedentes). Una instalación puede producir mucho y aun así tener un porcentaje de autoconsumo bajo, si la casa está vacía durante las horas centrales del día que es cuando más se produce.
Por qué el autoconsumo directo vale más que compensar
Cada kWh que consumes en el momento en que tus paneles lo producen te ahorra el precio completo al que comprarías esa electricidad a tu comercializadora. Cada kWh que en cambio se vierte a la red como excedente se compensa a un precio inferior a ese —a veces bastante inferior—, porque la compensación no es una venta a precio de mercado para el consumidor, es un descuento acordado con la comercializadora. La conclusión práctica: el mismo panel, colocado en la misma casa, vale más económicamente cuanto más alto sea tu porcentaje de autoconsumo, no solo cuanto más produzca.
Qué mueve tu porcentaje de autoconsumo, sin tocar la instalación
El hábito que más sube el autoconsumo, sin invertir un euro adicional, es desplazar el consumo hacia las horas centrales del día: programar la lavadora, el lavavajillas o el termo eléctrico para que funcionen mientras hay sol en vez de por la noche, cuando toda esa energía tendría que venir de la red o de la batería si la hay. En viviendas donde la mayoría de los habitantes trabaja fuera de casa durante el día, este margen de maniobra es menor, y ahí es donde la batería empieza a tener más sentido económico: guarda el excedente del mediodía para consumirlo por la tarde-noche, cuando sí hay gente en casa.
Cómo se calcula tu porcentaje de autoconsumo
Se calcula dividiendo la energía que has consumido directamente de tus paneles entre la producción total de la instalación en el mismo periodo, y expresando el resultado en porcentaje. La mayoría de apps de monitorización de inversores muestran este dato de forma directa, sin que tengas que calcularlo a mano. Un porcentaje de autoconsumo típico en una vivienda sin batería y con ocupación diurna baja suele rondar el 30-40 %; con batería bien dimensionada y hábitos de consumo desplazados hacia el día, puede subir considerablemente por encima de eso.
Qué significa esto para la amortización de tu instalación
Dos instalaciones idénticas en potencia y en tejado pueden tener plazos de amortización distintos solo por la diferencia en el porcentaje de autoconsumo real de cada vivienda. Es la razón principal por la que este blog no publica un plazo de amortización genérico en años: depende más de cómo usas la energía que produces que de la instalación en sí misma. Ver también qué debe incluir un presupuesto de placas solares antes de comparar ofertas por precio.
Preguntas frecuentes
¿Producir más energía siempre significa ahorrar más?
No necesariamente. Si esa producción extra se convierte en excedente en vez de en consumo directo, se compensa a un precio menor que el ahorro que da consumirla en el momento. Lo que más importa para el ahorro es el porcentaje de autoconsumo, no solo la producción total.
¿Qué es lo más eficaz para subir mi porcentaje de autoconsumo sin ampliar la instalación?
Desplazar el consumo de electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas hacia las horas centrales del día, cuando más producen los paneles, en vez de usarlos por la noche.